Una vez, un hombre desenterró una estatua de mármol de gran belleza. Se la llevó a un coleccionista que amaba todas las cosas bellas y se la ofreció en venta.
El coleccionista la compró al precio elevado. Y se separaron.
Y cuando el hombre se fue a casa con su dinero pensó y luego se dijo a sí mismo:
“¡Cuánta vida significa este dinero! ¿Cómo puede alguien dar todo esto por una piedra muerta, esculpida, enterrada en la tierra durante mil años?”
Mientras tanto, el coleccionista completaba la estatua, se decía:
“¡Qué hermosa! ¡Cuánta vida! ¡El sueño de una gran alma! ¡Y fresca con el dulce sueño de mil años! ¿Cómo puede alguien dar todo a cambio de dinero muerto y sórdido?”

1 comentario:
Los puntos de vistas son increíbles, lo mismo pasa con los gustos y valores que tengamos.
Me gustó!!!!
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